Monografía nº 9. La gran ofensiva sobre Zaragoza
Edición de 1973
Belchite, la defensa de Belchite, centra la atención de esta monografía. El azar hizo que aquella localidad, perdida en los inmensos horizontes del valle del Ebro, condensara todo el esfuerzo de vencer y todo el esfuerzo de dejarse matar antes de ser vencido. Aquella gesta sin par, que hoy nos parece inverosímil y que recuerda la narración de Galdós de uno de los sitios de Zaragoza, en la guerra de la Independencia, tuvo lugar en el reducido casco urbano de la Belia romana.
La lucha se llevó hasta los últimos extremos, hasta la destrucción de los edificios por el fuego, hasta los combates casa por casa y habitación por habitación, hasta la extenuación y la muerte. Los partes de uno y otro bando son tan expresivos que ahorran todo comentario.
Pero Belchite y su sacrificio salvan Zaragoza, contra la que Vicente Rojo montó la más ambiciosa ofensiva de toda la guerra. Al Norte y al Sur del Ebro una gran tenaza debía aislarla de toda ayuda, provocando la caída fulminante de la capital aragonesa en cuarenta y ocho horas: nada menos.
El Ejército Popular llevaba así al valle del Ebro su gran decisión. Antes, ante Huesca y Albarracín, tendrían lugar dos ensayos esporádicos, peligrosísimos, que fracasarían igualmente.
Cubierta: La martirizada iglesia de Belchite simboliza el heroísmo de sus defensores. (Archivo De Diego. Zaragoza).







